Cine argentino: diez formas de decir "papá"

El cine del mundo viene encuadrando historia de relaciones entre padres e hijos, a veces como eje de un relato, en otras como parte de tramas que las exponen en primer plano para subrayar lo importante del vínculo pero también en lo que puede marcar a fuego una vida, y la producción local no es una excepción.

Espectáculos Por: télam 19 de junio de 2022
62abc7edbef4d_900

Las relaciones entre padres e hijos, según la vida misma y las historias imaginadas por el cine, dieron un sinfín de ejemplos donde este vínculo generalmente atravesado por algún tipo de disfuncionalidad, incluso por situaciones que pueden ser dolorosas. A decir verdad las hay de todo tipo, y el cine argentino no es ajeno a ese espíritu abarcativo que navega entre el costumbrismo, la vida misma y algunas veces la puesta en escena de grupos precisamente disfuncionales.

Desde el clásico del cine silente "El pibe" (1921), de Charles Chaplin, donde un vagabundo se convierte en padre postizo de un niño que encuentra en una canasta, el cine del mundo viene registrando historias que se inician con figuras paternas, ya sea de las mejores, las complicadas e incluso las no tan buenas. Es que justamente la vida misma es la que regula el rol que le toca a los padres -a la paternidad- desde siempre y en particular en las vidas contemporáneas.

El cine italiano construyó clásicos, como el neorrealista "Ladrones de bicicletas" (1948), de Vittorio de Sica, con un padre trabajador que es víctima del robo de su humilde rodado y herramienta de trabajo y que emprende su rescate incluso transgrediendo sus porpias reglas morales. O "La vida es bella" (1997), cuando un padre -interpretado por el también director Roberto Benigni- es encerrado en un campo de concentración nazi y para superar el trance, con sus inocentes bufonadas trata de convencer al pequeño de que todo ese horror teñido de negro se trata de una farsa de disfrazados.

El cine argentino, más allá de sus observaciones cuestionadoras a esa figura paterna, ya desde el cine en blanco y negro tomó el tema. Como ocurrió con "El viejo Hucha" (1942), de Lucas Demare, que resucitó ese calificativo, o mucho tiempo después con el personaje interpretado por Oscar Martínez en el corrosivo episodio "La propuesta", de "Relatos salvajes" (2014), capaz de sobornar a un juez por conservar impune un crimen de su hijo.

Ni hablar de "El clan" (2015) sobre la familia Puccio, con el siniestro Arquímedes a la cabeza interpretado por Guillermo Francella, o "El ángel"  (2018), acerca del asesino serial Carlos Eduardo Robledo Puch, con un padre evanescente intepretado por el chileno Luis Gnecco. Este último film también tiene algunas muestras en positivo, que sin caer -o haciendolo- en el lugar común, tienen que ver con aquella familiaridad que a pesar del realismo, con sus altos y bajos, siempre tiene mucho para rescatar.

Aquí diez títulos nacionales que toman la relación padre-hijo:

Te puede interesar

La historia de los refranes: "Ojo por ojo, diente por diente"

Terminamos el refrán de la semana anterior –“Del árbol caído, todos hacen leña”- con un ejemplo salvador: Jesucristo, trascendiendo los maderos de su cruz. Empecemos el de hoy con Él, que dio un giro de ciento ochenta grados a esta sentencia: venganza justiciera no. Darle la otra mejilla al que nos abofeteó.

615ec3c25708a_450