
En total, se trabajó sobre 108 parrilleros existentes, de los cuales 88 fueron reconstruidos y 20 reacondicionados, y además se incorporaron 30 parrilleros nuevos, ampliando significativamente la capacidad del sector.
Las obras incluyeron además la ejecución de más de 1.000 metros cuadrados de pisos en áreas de parrilleros y circulaciones, junto con aproximadamente 1.034 metros cuadrados de senderos, lo que permitió conectar sectores que antes se encontraban aislados entre sí y mejorar la accesibilidad dentro del predio.
Como parte de esta reorganización también se incorporaron nuevos puentes peatonales, que facilitan el cruce de los cursos de agua presentes en el terreno y permiten vincular de manera más directa distintos sectores del complejo, favoreciendo la circulación de los visitantes.
Otro aspecto importante de la intervención fue la eliminación de barreras físicas y la nivelación de distintos sectores del terreno, facilitando el desplazamiento de las personas y permitiendo que estos espacios puedan ser utilizados con mayor comodidad.
De esta manera, la renovación del sector de parrilleros fortalece uno de los usos más tradicionales del complejo: el encuentro familiar y la permanencia de los visitantes que llegan para compartir un momento en torno a la devoción y la tradición


