
Con dos goles de Lucas Alario en el final, Estudiantes sumó un segundo título de campeón en siete días
En la ida del cruce de octavos de final, venció por 1-0 en Córdoba con un gol de Paulo Díaz a los 40 minutos del segundo tiempo.
Deportes
José Carlos Gómez
Con más transpiración que ingenio, con el músculo antes que con la mente. Había que poner el hombro y eso fue lo que hizo Paulo Díaz, como reconoció el defensor chileno, para conectar un tiro libre combado de Nacho Fernández y que así River, cuando a la ida de la serie de octavos de final le quedaba poco y nada, se llevara de Córdoba un triunfo que fue hijo del esfuerzo, del sudor.Seguramente se trata de un River que futbolísticamente todavía no se acerca a lo que pretende Marcelo Gallardo, pero que a estas alturas de la Copa Libertadores no puede permitirse un resultado negativo. El 1-0 en el Mario Kempes lo deja bien posicionado para el desquite del próximo miércoles en el Monumental. “Hoy se vio un espíritu de equipo, aunque sé que falta en lo futbolístico. Hay que mejorar”, expresó Gallardo tras el encuentro.