Ambiente suma una nueva área protegida a la provincia, la primera en Rivadavia

Bajo la categoría de “Paisaje Protegido”, el Parque de la Biodiversidad fue declarado área protegida. Preservar este sitio contribuye a la conservación de la biodiversidad, valorizar un sitio de importancia paisajística natural y antropizada, promover el turismo ecológico y la investigación.
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En la 18 sesión ordinaria de la Cámara de Diputados de San Juan, el cuerpo legislativo aprobó el proyecto de creación del área Paisaje Protegido Parque de la Biodiversidad. Esta nueva área protegida de la provincia se suma, bajo la denominación de Paisaje Protegido, a Pedernal, Limo Arcilloso, La Ciénaga y Loma de las Tapias.

Las áreas protegidas constituyen una estrategia fundamental para la conservación a largo plazo de la diversidad biológica y cultural, proporcionando bienes y servicios ecosistémicos esenciales para la sociedad y la vida en general. Respecto a la declaración de esta nueva área protegida, el Secretario de Estado de Ambiente Francisco Guevara expresó que “San Juan es la segunda provincia a nivel nacional con mayor extensión en áreas protegidas, actualmente contamos con 20, por lo que el Parque de la Biodiversidad, se convirtió en paisaje protegido.

El Parque posee características que lo hacen único con su flora, fauna, reservorios de agua y por lo que brinda a la comunidad, principalmente por las actividades educativas y turísticas que se realizan en él.” El Parque de la Biodiversidad constituye un gran atractivo turístico y educativo, destacándose por sus bellezas naturales, donde se combinan la flora y fauna ictícola representadas por diferentes ecosistemas que lo hacen único en San Juan. Los servicios prestados por la institución, son destinados al público en general que se acerca hasta las instalaciones para realizar visitas guiadas, orientadas sobre todo a la conservación de la flora y los recursos hídricos.

El Parque en un polo científico que cuenta con un Laboratorio de Limnología a través del cual realiza análisis de agua de las diferentes cuencas hidrográficas de la provincia con el objetivo de generar un banco de información, de suma importancia para conocer el estado ecológico de los ríos y embalses. La Ley Provincial N° 606-L de Protección y Desarrollo de la Fauna y Flora Silvestre, Creación y Promoción de Áreas Naturales establece en su artículo 1 Proteger, conservar, propagar, repoblar, generar y promover el aprovechamiento sustentable de la Flora, Fauna Silvestre, Fauna Ictícola así también la creación, fiscalización y desarrollo de las Áreas Naturales Protegidas a fines de preservar la biodiversidad y los ecosistemas la misma ley en su capítulo II artículo 13 considera “Paisaje Protegido a aquellas zonas naturales o modificadas, que presenten panoramas atractivos, aprovechados por el hombre para su esparcimiento y turismo (costas de ríos, de rutas, zonas de montaña, peri-urbana, etc.) o aquellos paisajes que por ser el resultado de la interacción del hombre y la naturaleza, reflejan manifestaciones culturales específicas.

En cuanto al trabajo realizado para transformar este sitio en un espacio protegido, Guevara afirmó que “hemos trabajado muchísimo con la diputada Florencia Peñaloza para darle la categoría de área protegida, algo que no es menor para una provincia que sigue avanzando para crear espacios espacios verdes y sitios protegidos, principalmente en el Gran San Juan, y que un departamento como Rivadavia cuente con su primer paisaje protegido.”

Esta área protegida fue creada con los siguientes objetivos: brindar un espacio con características estéticas para la recreación del turismo ecológico y establecer un mecanismo de planificación para el adecuado manejo de la reserva; apoyar al mantenimiento de la diversidad biológica y del patrimonio genético; apuntalar acciones públicas y privadas tendientes a la conservación; promover la participación social y el compromiso ciudadano actuando como aula abierta para la educación ambiental, tanto como apoyo a la educación formal, como a la educación no formal; conservar muestras de valor histórico y cultural; rehabilitar los ecosistemas degradados mediante el cultivo de plantas autóctonas de la región o la reintroducción de especies “ingenieras de ecosistemas”.

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