Juan Roleri, uno de los buenos

Deportes El jueves Por télam
El recuerdo para un trabajador incansable de la Agencia Télam, que supo documentar con sus fotos desde una protesta y un bache a una asunción presidencial, el Papa Francisco y las figuras de la Selección Argentina. Los principales momentos de una carrera reconocida, a pesar de su humildad, por sus propios pares.
632b1c4e50df3_450

Con él no vale la famosa canción de Alberto Cortez, porque se fue del plano de la vida y su espacio no quedó vacío. Prueba de ello es que el reportero gráfico Juan Rolleri sigue intacto en la memoria de cada fotógrafo y fotógrafa y todos los periodistas que conoció y que compartieron tiempo a su lado en la Agencia Télam y fundamentalmente de su familia. 

Juan, Juancito, Pollo, Flaco, amigo… . Varios títulos que su gran compañera Mabel y sus hijos supieron acompañar de otros aún más entrañables, los más hermosos, los más nobles, los más perdurables: esposo, papá y abuelo.

Al mundo de Télam llegó como aquellos jóvenes entusiastas que buscaban un porvenir en el desarrollo profesional que brindaba la Agencia para toda la vida, y con él fue así, para toda la vida. Tuvo sus primeras labores como cadete y un paso por administración. Pero en 1994 pasó a Archivo Fotográfico y en 1996 llegó a Fotografía donde abrazó el oficio que lo destacaría como profesional: el de reportero gráfico.  Desde entonces su mundo fueron las piletas de revelado, las tintas, los trípodes y los bolsos junto a las cámaras con grandes lentes que circulaban por las redacciones de la época. 

Allí, Roleri se encontró con varios colegas como Alejandro “El Turco” Amdam, quien había llegado a la Agencia como Jefe de la sección y Claudio Fanchi, un guerrero inseparable en los últimos días de su “hermano de la vida”.  Junto a ellos Roleri fue creciendo en el oficio que aprendió desde su humildad y curiosidad y supo explotar su intuición y olfato para volver siempre con la imagen justa. 

El señor de bigotes y lentes redondos era, según definen todos, "un pan de Dios y un gran amigo". “¿Que haces pibe?, ¿de dónde venís vos? Me dijo en un bodegón de Paraná, provincia de Entre Ríos. Era nuestra primera cobertura juntos como enviados especiales para un amistoso de la Selección Argentina frente a Panamá, en el "Cementerio de los Elefantes", con Diego Maradona como entrenador. 

Juan tenía gesto serio, pero se encendía cuando sonreía en la complicidad de los suyos, de los pares de la fotografías y de los buenos colegas. Aquellos que como Juan Carlos Granata -histórico reportero gráfico de la ciuda de Rosario-, Luis Cetraro -de Santa Fe- se lo cruzaron en sus coberturas

Te puede interesar